Thursday, November 22, 2007

Doris Lessing, Premio Nobel de Literatura 2007





Estoy tan feliz!

Tuve tanto miedo de que fuera el DECREPITO DE VARGAS LLOSA el que se llevara el premio, pero afortunadamente no fue asi. Doris Lessing ya tiene en su poder el Nobel de Literatura, uno de los pocos premios que le faltaban en su laureado currículum.

En palabras del jurado encargado de otorgar el prestigioso galardón, la novelista británica encarna "la narradora épica de la experiencia femenina, quien con escepticismo, ardor y poder visionario ha sometido a escrutinio a una civilización dividida".

Lessing, que ya ganó el premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2001, se convierte ahora en la undécima mujer distinguida con el máximo galardón del mundo de las letras, que concede desde 1901 la academia sueca. La autora de El cuaderno dorado ha confesado estar "encantada" con este nuevo reconocimiento a su trayectoria literaria.

Ante la muchedumbre de periodistas que la abordaron al bajarse de un taxi junto a su casa londinense manifestó: "Llevamos ya treinta años con esto. He ganado todos lo premios de Europa, todos ellos. Me encanta ganarlos todos. Es una estupenda emoción".

Cadena de reacciones:

La editora de Lumen, Silvia Querini, que publicará a final de año la próxima novela de Doris Lessing, recién proclamada Nobel de Literatura, dijo tras conocerse el veredicto de la academia sueca que se trata de "una autora de culto, pero no de renombre". Es decir, no son sus escritos para las masas mediocres sino para las elites pensantes del planeta. Y que escritor honesto coherente y comprometido no suena con eso?

El escritor Jose María Guelbenzu considera a Doris Lessing una escritora "de primera línea" que merece el premio Nobel "por razones estrictamente literarias", pero lamenta que "se convirtiera en icono de feministas".

"Últimamente los escritos de Lessing tienen una extraña sabiduría", ha destacado el autor de El río de la luna.El líder de los poscomunistas alemanes, Gregor Gysi, festejó con vino espumoso la decisión de la academia sueca: "Una tía como Premio Nobel de Literatura, qué más se puede pedir, aparte de que sea yo mismo quien lo gane. Sólo que por qué iban a dármelo a mí...".

Doris Lessing estuvo casada entre 1944 y 1949 con el hermano de su padre, Gottfried Anton Nicolai Lessing, al que conoció cuando ingresó en el partido comunista.Sus traductores, Carlos Mayor y Dolors Gaillard, afirmaron que en las ediciones en español "no se pierde demasiado la esencia de su obra", gracias al estilo "sencillo y accesible" de la escritora galardonada recientemente con el Premio Nobel de Literatura.

La escritora hispano-uruguaya Cristina Peri Rossi afirmó que Doris Lessing es, junto con Simone de Beauvoir, "una de las mujeres más destacadas del Siglo XX", que si bien ha militado a través de su literatura en las causas más importantes, "después ha renegado de todas las ideologías!

Paralelamente a su militancia, desarrolla su carrera literaria, en la que se traslucen los múltiples compromisos contraídos con su realidad inmediata: la de los negros oprimidos y las mujeres sojuzgadas. En su extensa obra destacan títulos como Canta la hierba, El cuaderno dorado, o sus dos volúmenes autobiográficos, Dentro de mí y Un paseo por las nubes.

En 2007, ha publicado su última novela, The Cleft, en la que retrata una sociedad compuesta sólo por mujeres.

Su aportación personal a la literatura contemporánea le ha valido una amplia pléyade de premios. Sobresale el Príncipe de Asturias, entregado a la escritora británica en 2001. Con el Nobel cierra una sucesión de reconocimientos y galardones de los que se ha hecho merecedora gracias a su firme compromiso social y literario.

Mujeres de Nobel: Doris Lessing es dede hoy la undécima mujer que cuenta con el máximo galardón de las letras. Sus antecesoras fueron Selma Lagerloef (Suecia) en 1909; Grazia Deledda (Italia) en 1926; Sigrid Undset (Noruega) en 1928; Pearl Buck (Estados Unidos) en 1938; Gabriela Mistral (Chile) en 1945; Nelly Sachs (Alemania-Suecia) en 1966; Nadine Gordimer (África del Sur) en 1991; Toni Morrison (Estados Unidos) en 1993; Wislawa Symborska (Polonia), en 1996; y la austriaca Elfriede Jelinek galardonada en 2004.

Los últimos Nobel: El premio Nobel de Literatura se concede desde 1901. En las últimas ediciones han sido galardonados el turco Orhan Pamuk (2006), el británico Harold Pinter (2005), la austriaca Elfriede Jelinek (2004), el surafricano John M. Coetzee (2003), el húngaro Imre Kertész (2002), el británico nacido en Trinidad Naipaul (2001), el francés de origen chino Gao Xingjian (2000), el alemán Günter Grass (1999), el portugués José Saramago (1998), el italiano Dario Fo (1997), la polaca Wislawa Szymborska (1996), el irlandés Seamus Heaney (1995), el japonés Kenzaburo Oe (1994), la estadounidense Toni Morrison (1993), el caribeño Derek Walcott (1992), la surafricana Nadine Gordimer (1991) y el mexicano Octavio Paz (1990), último escritor en español galardonado con este Premio.

Solo pido que si en lo futuro vuelven a otorgar este premio a un escritor en espanol, no sea para pseudointelectuales conservadores y ultraderechistas como el Vargas LLosa o el frivolo y superfluo de Carlos Fuentes. Ojala mis peticiones sean cumplidas en el tiempo que me quede de vida!

Wednesday, November 21, 2007

Pierre Bourdieu


Pierre Bourdieu fue uno de los pensadores críticos más brillantes e influyentes de los últimos 30 años del siglo XX. Su trayectoria y su obra recuerdan -aunque él lo haya rechazado en vida- la producción de intelectuales franceses como Jean-Paul Sartre o Michel Foucault.

Hace 35 años que Pierre Bourdieu publicó su primer trabajo sobre los estudiantes y la cultura. Desde entonces, convencido de que la sociología ayuda a explicar el mundo, produjo una impresionante obra teórica y práctica, al tiempo que se involucró en todo tipo de luchas sociales a favor de la justicia. Aunque su libro Distinción. Una crítica social del gusto haya sido escogida por la Asociación Internacional de Sociología como una de las 10 obras más importantes de sociología en el siglo XX, otros trabajos suyos, como el del oficio del sociólogo, han gozado de gran popularidad.

Distanciado de la izquierda clásica y del marxismo neanderthal, el arsenal teórico que produjo, en mucho alimentado por multitud de estudios empíricos y por la imaginación, tiene enorme actualidad. Su crítica al fatalismo economicista y a la restauración neoconservadora, su diagnóstico de la mundialización no como una fatalidad económica sino como una política consciente y deliberada, su exhorto a restaurar la política más allá de los marcos nacionales, su reivindicador llamado -siguiendo a Ernest Bloch- de una utopía razonada, son herramientas indispensables en la reconstrucción de la izquierda.

Según Bourdieu, para ser sociólogo se requieren tres características imprescindibles: modestia, trabajo y simpatía por la gente. Ninguna de ellas fue ajena a él.

Sólo cabe esperar que su muerte permita difundir mas ampliamente su obra en nuestro país -pienso, por ejemplo, en el poco impacto que tuvo su diálogo con Günter Grass a comienzos de 1999 sobre la nueva gama de discursos necesarios para enfrentar la globalización neoliberal- más allá de los circuitos en los que tradicionalmente ha estado confinada. Que la difundan a un sector mas amplio de gente pensante, que desafortunadamente no tuvo ni tiene oportunidad de acudir a esos historicos encuentros y foros de intelectuales de tan alto nivel.

La obra de Pierre Bourdieu


Los nativos estaban relativamente tranquilos. Les habían quitado muchas cosas, ciertamente. Los médicos habían descrito el funcionamiento de sus organismos como si no fueran suyos. Los economistas habían hecho lo mismo con sus intercambios mercantiles. Hasta los lingüistas formulaban teorías acerca de sus lenguas sin tener para nada en cuenta sus opiniones. Pero había una cosa que no podían quitarles, porque esa cosa era, en el fondo, ellos mismos. Se trataba de sus gustos.
Que a uno le guste o no un coche o una casa, que le repugnen las películas de Paul Newman, que encuentre ridícula tal forma de caminar o que prefiera la música de Chopin a la de Wagner, ¿quién puede a uno discutírselo? En esas cosas manda sólo uno mismo (le podrán a uno afear sus gustos, pero no por ello impedirán que le gusten), son inevitables y absolutamente soberanas, dependen únicamente de nuestra inalienable personalidad. De gustibus non est disputandum, y sobre gustos no hay nada escrito. O no lo había hasta que un sociólogo de humilde origen campesino publicó, en 1979, un libro titulado La distinción. Criterio y bases sociales del gusto (1979). El texto se iniciaba con una demoledora encuesta sobre los gustos musicales a propósito de tres obras: el Clave bien temperado de Bach, el Danubio azul de Strauss y Rhapsody in Blue, de Gershwin. A pesar de la indiscutibilidad, la intimidad y la irrenunciabilidad de los gustos, resulta que los profesores de Enseñanza Superior, intelectuales y artistas, escogían masivamente a Bach, la clase media y los cuadros administrativos a Gershwin, y la clase obrera se inclinaba mayoritariamente por el Danubio azul. Aquel día la inalienable personalidad de los nativos sufrió un importantísimo revés.
Partiendo de esta desilusión inicial, Pierre Bourdieu mostraba cómo lo indiscutible -el sagrado terreno del gusto- era el campo de batalla de una disputa simbólica en la cual podía descubrirse toda la estructura social de la división de clases, con las estrategias colectivas que intentaban aprovecharla o combatirla, las desigualdades de capital cultural y las enormes dosis de sufrimiento personal engastado en las apuestas 'estéticas' aparentemente triviales o superficiales. Aquello que los nativos consideraban su propio ser, aquello que creían ser ellos mismos y llamaban su 'naturaleza' era, sin embargo, su sociedad. Nada más y nada menos.
Mediante el concepto de habitus -las estructuras sociales imbricadas en las prácticas y confundidas hasta con las reacciones musculares aparentemente más automáticas de los agentes sociales-, Bourdieu no conseguía solamente otorgar objetividad a todo aquello que los individuos consideramos inalienablemente 'subjetivo' y a lo cual los teóricos con inclinaciones metafísicas y poéticas quisieran llamar 'el ser', sino que prevenía a la sociología contra su vicio más acusado -el de atenerse exclusivamente a esa objetividad tan difícilmente ganada- porque mostraba que esas 'ilusiones' subjetivas que los agentes se hacen sobre sí mismos no son en absoluto una 'cantidad despreciable' que el sociólogo deba pasar por alto para ser más 'científico', sino un elemento indispensable para la descripción de la sociedad. De este modo, los hallazgos del teórico alcanzaban también un significado político: el conocimiento de las estructuras sociales de dominación simbólica -es decir, de esas 'ilusiones' que se hacen los nativos, y que constituyen una herramienta necesaria para su propia dominación material- se convierte en un a priori para cualquier intento de reformarlas, combatirlas, denunciarlas o neutralizarlas. Estas 'razones prácticas' operan ya, aunque inconscientemente, en los movimientos sociales que se oponen a ellas, y deben contar conscientemente en los programas políticos que aspiren a una acción social eficaz.
Pierre Bourdieu no había llegado por casualidad a estas conclusiones. Procedente de la filosofía, que siempre fue uno de sus referentes polémicos -se recordará su importante ensayo sobre La ontología política de Martin Heidegger (1976)-, después de licenciarse con sendas tesis sobre las objeciones de Leibniz contra Descartes y las estructuras temporales de la afectividad, se formó como sociólogo en Argelia: una sociedad en la cual no es difícil (con un mínimo de sensibilidad) convertirse en un 'intelectual de izquierda'. Desde el principio sus intereses, aunque aparentemente diversos, estuvieron fuertemente orientados. Gran defensor de la 'teoría' frente al sociologismo instrumental y estadístico, su obra siempre se centró en el papel social de las producciones 'culturales' y de los bienes 'simbólicos', desde las instituciones de enseñanza -soberbiamente analizadas en Homo academicus- hasta las bellas artes, pasando por una 'sociología de la sociología' y una profunda investigación sobre las raíces y la significación de la figura del 'intelectual'. En la que fue probablemente su última obra de gran ambición teórica, Las reglas del arte (1992), Bourdieu expresó a la perfección otra de sus nociones-clave, la de campo social. Tomando como eje La educación sentimental, de Flaubert, describió de forma insuperable la formación histórica del 'campo literario' y la emergencia del personaje del escritor, sus obligaciones estéticas y sus responsabilidades públicas, sus máscaras y sus metamorfosis, sentando las bases para una 'ciencia de las obras' que supere la estéril alternativa entre la crítica 'interna' o textual y la crítica 'externa' o sociológica. Convertido ya en una de las grandes figuras de la sociología de la segunda mitad del siglo XX y en uno de los intelectuales de referencia en el debate internacional, creador de una escuela de sociólogos que lleva su impronta y animador infatigable de una de las principales revistas europeas de sociología, Bourdieu dedicó especialmente sus últimos años a lo que consideraba que era la antes aludida 'responsabilidad pública' del intelectual: invertir su prestigio como científico y corredor de fondo a favor de la causa de la izquierda o, como él decía, de una izquierda de izquierdas, comprometida con los nuevos movimientos sociales europeos en lo práctico y, en lo teórico, con la utopía de una 'Europa de los intelectuales' capaz de resistir a los efectos negativos de la globalización cultural. Nadie como él fue capaz de hacer eso que es tan difícil, tan molesto y tan necesario: enseñarnos a los nativos cuál es el juego al que estamos jugando.
Le echaremos de menos.

Sunday, November 11, 2007

APROXIMACIONES A LO EXCLUSIVO











Lujo ostentoso o "Mal Gusto".
El lujo viene definido como ostentación. Se trata de gastar y exhibirse. Los consumidores llevan Rolex, bolsos Louis Vuitton, gafas con el LOGO GIGANTE de la marca que debe de ser demasiado llamativo. les encanta la comida industrial, congelada y chatarra en restaurantes decorados lujosamente. Adoran vacacionar en las Vegas porque para ellos esos hoteles de carton comprimido si son de super lujo, no como los edificios viejos que hay en Europa! Les encanta embarcarse en cruceros para estar comiendo, bebiendo y gastando todo el tiempo del recorrido ya sea que el viaje sea por el Caribe o al Mediterraneo, no importa, lo importante es que el barco sea lujoso, lleno de comida y tiendas de marca .Visten prendas caras maquiladas en Asia pero "reconocidas". prendas que lleven el logo del cocodrilo o los cuadros de Burberry en sus chamarras, camisas o gorras. Ropa que tambien visten otras personas de renta elevada, porque buscan distinguirse, excluirse del resto. Es una especie de carrera por demostrar quién es el más opulento. Iconos de este tipo de consumo de lujo son personajes como Donald Trump y Martha Stewart en la década de los noventa. Ahora son las clases adineradas de las economías de los países emergentes, 'los nuevos ricos de Rusia o China', son quienes más se aproximan a esta forma de entender el lujo. Pero las masas con dinero nuevo pueden estar en cada ciudad de cualquier pais occidental, en cualquier lugar existe este tipo de gente. Son Incultos, jamas leen y si llegan a comprar un libro es porque es un Best Seller y todo el mundo (inculto ) esta hablando de el. No saben nada de Historia, ni de Literatura, no saben que es Filosofia ni como se aplica en sus vidas, mucho menos comprenden la Pintura o la Poesia. Pueden distinguir las ultimas colecciones de Prada o Chanel pero no pueden reconocer un Rembrand o un Delacroix. Les aburre la Opera y la Musica Clasica. No saben quien fue Camus, Flaubert o Borges. Se aburren con la poesia y no entienden el cine experimental. Su vocabulario es pobre y muy reducido. De los problemas que aquejan actualmente al planeta ni los conocen ni les interesa. Mediocres de intelecto pero con mucho dinero. Gracias a su nueva riqueza les ha brotado el mal gusto y la pedanteria, son simplones, bromistas, buenas personas limpias y ordenadas.

Lujo crítico y experimental. Tras la explosión de la opulencia la elite educada (no la elite del dinero) entra en una fase más reflexiva aparece un tipo de personaje mas informado y con mas cultura. Su misma educacion lo convierte en un consumidor más crítico.No vale todo por el hecho de ser caro. Se busca más la calidad y se tiende a invertir más tiempo en distinguir entre los productos. Por ejemplo, saben distinguir entre un vino tinto de crianza y otro sin crianza; los trajes son discretos y muchas veces hechos a mano, Saben que Daslu es la tienda departamental mas exclusiva del mundo pero no es eso lo que buscan ni les importa ya que seria una frivolidad de pesimo gusto. 'Cuando la gente reacciona contra el consumo ostentoso, incluso exagerado y de marca visible, la calidad aparece como consecuencia lógica. En este nivel, el consumo del lujo se vuelve más personal, está menos sujeto a las tendencias. Los consumidores se vuelven más creativos y demuestran mayor conocimiento. Son coleccionistas de los mejores vinos, de la mejor musica, de las mejores peliculas, de obras de arte y de muebles hechos por artesanos. Un ejemplo de este tipo sería un Historiador o un Antropologo de alimentación que busca el único huerto de peras de los Medici que queda en el mundo, o el aficionado a las Trufas que no se contenta con comprarlas simplemente, sino que viaja hasta Alba para buscarlas por sí mismo. 'Los artículos de lujo son el botín de un viaje de exploración. Unas vacaciones sin asistir a un Museo, sin deleitarse con una Opera o Conciertos de Musica Clasica no estan completas, mucho menos si no se ha cenado en el mejor restaurante de la region que por lo regular debe de ser de Cocina de Autor.
Los expertos creen que este es el punto en el que se encuentra actualmente la elite educada de la sociedad occidental. El lujo se despega del producto y entra en el reino de la experiencia. Los consumidores se dan cuenta de que lo que importa no es la posesión en sí misma de un producto, sino la experiencia que le proporciona. 'Ahora el lujo está más escondido, oculto bajo una capa de innovación, intención y significado. El nuevo concepto incluye también la mayor preocupación por lo ecológico. Es el ecolujo, que combina el lujo con la naturaleza y lo artesano.

Saturday, November 10, 2007


NormaVincenzo BelliniFelice RomaniAn opera for: Maria Callas? Back then! Today, Norma is "the ultimate work" for Edita Gruberova, the singular prima donna assoluta of bel canto in our own time. A grand decorative opera on the one hand: ancient saga! War between Rome and Gaul, but Norma is also a psychologically fine-grained chamber play about a highly complex woman in the throes of terrible conflicts: Norma, high priestess of the Druids and mistress of the Roman proconsul Pollione. When she is betrayed, this "Casta Diva", this "chaste goddess" is determined to take revenge. It all ends terribly: a love-death burning at the stake! The madness, ecstasy and beauty of total bel canto!
Me muero por asistir a esta Opera. Me encanta la produccion y el elenco!

DELUXE LA MASIFICACION DEL LUJO


All I have to say is that I love this book and it's something I'll definitely read again in the future. It's very well-researched. I'm amazed, simply amazed, with the amount of information, from interviews and stories to quotes, facts, numbers, even fashion history etc.
Dana Thomas traveled around the world in order to give you a better understanding how the multi-billion dollar luxury industry works: who the key players were/are, how they got there, the people who are buying into the luxurious slice of the pie, the people behind counterfeiting etc. She also went into detail how some of the world's most renowned luxury goods are made.
Again, the amount of information is priceless. Priceless, I tell you. It will definitely change the way you view "luxury" and the brands you buy into these days.
Some of my favourite tidbits are:
Some Japanese girls work as prostitutes in order to buy luxury brand handbags
Chinese "hostesses" accept shopping visits with their clients at luxury brand stores, which stay open until midnight, as payment for services rendered. The next morning, the hostess returns the purchase for cash, less a 10 percent "transaction fee," this inflating luxury brands' sales figures in China and washing away any illegal cash transactions between the woman and her client.

A rich, hip New York banker met a pretty Russian girl in the bar of the Hotel Byblos in Saint-Tropez late one night and took her home with him. The next morning, she told him pointedly: "I could really use a new pair of Gucci shoes." He understood immediately that she was a working girl and took out his wallet. "No," she said, "Gucci shoes." And to the store they went.
Louis Vuitton has fourteen official sites – eleven in France, two in Spain and one in San Dimas, California (YES, IN THE USA!!!) where leather goods are produced.
Diana Vreeland wrote in 1984: "Bloomingdale's is the end of shopping because there isn't anyone to wait on you, then you see a man; you think he's a floorwalker: ‘I'm sorry, lady, I can't help you. I'm like you, I'm just looking for somebody to help me.' So you go out into the street with tears in your eyes: you've accomplished nothing and you've lost your health!... Or I go into, say, Saks Fifth Avenue, and there on a rack on wheels are two dozen $5,000 dresses. On a rack! It shocks me... $5,000 dresses, dangling there... Of course a lot of people enjoy the variety. They go home empty-handed. But they've shopped. It's a sport."

"There I was sitting in a row of the Dior show with French first lady Bernadette Chirac and former first lady Claude Pompidou, and they looked like they had been hit in the face with a cold dead fish. They couldn't believe what they were looking at: this conservative house where they've all bought their clothes for years. How much was there that Madame Chirac or Madame Pompidou could wear?" -- New York socialite and lifelong Dior client Nan Kempner (1997)
Miuccia Prada met Patrizio Bertelli, a leather goods manufacturer from Arezzo, in Tuscany. Fashion legend has it that she caught him at a trade show in Milan in 1978 selling cheap knockoffs of her bags, legally pursued him to stop, then decided to bring him on board to handle her manufacturing instead.
"I am tempted to say what is luxury: servants and sixteenth-century service. If you want to talk about rare beauty, I know what it is. To fake luxury today is easy. You put some details from the brand's past, you put a little bit of gold, and that's it. I can't bear that... Real luxurious people hate status. You don't look rich because you have a rich dress. When you look at a person, do you see the spirit or the sexiness or the creativity? Just to see a big diamond, what does it mean? It's all about satisfaction. I think it's horrible, this judgment based on money. It's all an illusion that you look better because you have a symbol of luxury. Really, it doesn't bring you anything. It's so banal." -- Miuccia Prada

Chanel's first freestanding store was in Hawaii – Royal Hawaiian Shopping Center, 1984, before New York, before Beverly Hills. Why? Because of the Japanese tourists.
I remember an American woman I saw one morning in the Peninsula Hotel in Hong Kong. She was a chic New Yorker in her fifties, well dressed in a designer pantsuit, good jewelry, and Chanel sunglasses, and obviously wealthy enough to pay $500 a night at one of the world's top hotels. She walked up to the concierge desk and asked its chief, "Where can I buy a good fake Rolex? You know, a really good fake." The concierge looked at her incredulously and said he didn't know. I looked at her and wondered, "Are the sunglasses fake, too?"
"I remember walking into an assembly plant in Thailand a couple of years ago and seeing six or seven little children, all under ten years old, sitting on the floor assembling counterfeit leather handbags," the investigator told me as we drove away from the (counterfeiting) raid. "The owners had broken the children's legs and tied the lower leg to the thigh so the bones wouldn't mend. He did it because the children said they wanted to go outside and play."
These days, the rich buy Isaac Mizrahi designs at Target while the middle market shops at Gucci. Mizrahi calls the phenomenon "bipolar shopping disorder." Lagerfeld thinks it's just terrific. "We live in a time when expensive and inexpensive -- not cheap, I hate that word -- can live very well together. It's the first time in fashion this happened."
"Before, cheap clothes looked cheap," Andersson (H&M) told Dana. "Today, it's nearly impossible to see the difference, and that's what we are trying to prove. We can never be luxurious as Chanel, but luxury is more in YOUR perception than what it says on the label. We see ourselves as competitors with everyone -- Gap, Zara, but also Chanel. Why shop at Chanel if you can shop at H&M?"
The real rich do not attend the couture shows. "Most of the Chanel clients are not here," Karl Lagerfeld said after the Chanel couture show in July 2006. "They have other things to do, you know? But the oceans are crossed by private jets for fittings.""Who are they?" Dana asked"New fortunes. Huge fortunes. People who are richer than air. People we don't really know – we know if the money is clean – but people who don't want to be identified. It's not the red carpet. Whenever you have the dress on the red carpet, those women, they cancel their order immediately. The women who buy couture don't want to be identified with actresses.""Where do they live""China, there are more than a couple."A few days later, Chanel's head seamstress and one of its vendeuses were flown with the collection to China for the weekend on a private jet.

ON PARADISE DRIVE.!


Me rei muchisimo, el tipo sabe observar bastante bien a su sociedad.
"Nadie" -habría que añadir-, con la excepción de este comentarista neoconservador David Brooks que aun cree en la virtud esencial de la América suburbana, la frontera del viaje sin fin que la clase media estadounidense emprende para mejorarse a si mismo, según sostiene inverosimilmente en su libro, "On Paradise drive" (Simon and Schuster , 2004). Los estadounidenses suburbanos son tan virtuosos, bajo la óptica de Brooks, y tienen tanta "energía y productividad", que, pese a limitarse a buscar "un lugar para perseguir sus sueños privados... una casa simpática ("nice" es el adjetivo que repite) con un patio simpático y una carrera simpática y niños simpáticos en escuelas simpáticas" han creado, casi sin darse cuenta, una superpotencia a la que todo el mundo odia con visceralidad, "desde Osama Bin Laden y Sadam Husein hasta manifestante antiglobalziacion". ¡Ay pobres residentes extra urbanos de Dayton (Ohio), tan mal comprendidos! El elogio de Brooks a la América Media suburbana tiene todos los componentes ideológicos del nuevo republicanísimo de George Bush, un extraño victimismo de los mas poderosos, respecto a las "elites progresistas urbanas" y respecto al mundo entero. Pero, en el fondo, ni sus héroes suburbanos se creen tan virtuosos. En las nuevas urbanizaciones valladas de Arizona, Nevada,California, Colorado o Virginia –las zonas de mayor crecimiento demográfica del país- o en la ciudad jardín de New Jersey, todo el mundo esta ocupado consumiendo en los centros comerciales o llenando sus carritos de chatarra en COSTCO o WALL MART.