Friday, November 23, 2007

" Hasta Siempre " de Carlos Puebla


Aprendimos a quererte,
Desde la histórica altura,
Donde el sol de tu bravura
Le puso cerco a la muerte
Aquí se queda la clara,
La entrañable transparencia
De tu querida presencia,
Comandante Che Guevara.
Tu mano gloriosa y fuerte
sobre la historia dispara,
cuando todo Santa Clara
Se despierta para verte.
Aquí se queda la clara,
La entrañable transparencia
De tu querida presencia,
Comandante Che Guevara.
Vienes quemando la brisa
con soles de primavera
para plantar la bandera
con la luz de tu sonrisa
Aquí se queda la clara,
La entrañable transparencia
De tu querida presencia,
Comandante Che Guevara.
Tu amor revolucionario
te conduce a nueva empresa,
donde espera la firmeza
de tu brazo libertario.
Aquí se queda la clara,
La entrañable transparencia
De tu querida presencia,
Comandante Che Guevara.
Seguiremos adelante
como junto a ti seguimos
y con Fidel te decimos :
«¡Hasta siempre Comandante!»
Aquí se queda la clara,
La entrañable transparencia
De tu querida presencia,
Comandante Che Guevara

HAROLD BLOOM HACE UNOS ANOS EN BARCELONA


Muestro las declaraciones del especialista literario Harold Bloom, quien estuvo en Cataluña (España) hace algunos anos (5) recogiendo un premio y se despachó a gusto con la prensa hablando de literatura. Esta vaca sagrada opinó. Aquí lo que dijo para que saques tus propias conclusiones.

HAROLD BLOOM
Critico Literario
'Los lectores están en peligro de desaparición'
A su llegada a Barcelona, con su enormidad derrotada en una butaca del hotel, cansado y con jet lag, Harold Bloom parecía una ballena varada entre las rocas. Hablando casi en susurros, con los ojos semicerrados, Bloom agradeció haber sido elegido para el Premio Internacional Catalunya, que recibirá hoy en la Generalitat.
'Evidentemente, estoy muy contento de recibir el Premio Catalunya', señaló, 'porque en los círculos en los que me muevo se me considera un crítico controvertido. Yo no siento que lo sea, pero esto debe de ser indicativo de que hay algo que no marcha bien'. Al apuntarle que quizá todo se deba a sus frecuentes ataques contra la que él llama Escuela del Resentimiento, formada por profesores y críticos que priman, sobre todo, los estudios literarios desde el punto de vista étnico o feminista, Bloom se animó y explicó: 'No hace mucho recibí un libro terrible. El título era Bloom on Shakespeare y reunía ensayos escritos por universitarios resentidos contra mí. En uno de los artículos se decía que yo era un racista porque me negaba a reconocer las dificultades que plantea ser un negro en Otelo, o porque insistía en que Calibán, tal como dice el texto de Shakespeare, es hijo de una bruja africana. Seguían artículos de feministas que me acusaban de misógino y acababa con los sospechosos habituales. La verdad es que hojeé el libro y sólo sirvió para provocarme una sonrisa amarga'.
Bloom relató también una triste experiencia en la Universidad de Stanford, donde los 'políticamente correctos' le insultaron y abuchearon. 'Hace ya años que en mi país y en todos los países anglosajones no se está enseñando literatura en serio', lamenta. 'Si esto sigue así, primando la enseñanza de la literatura en función del género, la etnia, las tendencias sexuales o las opiniones políticas, la sociedad acabará autodestruyéndose'.
Para ilustrar su opinión, Bloom recordó una frase de Thomas Mann en la que compara la obra literaria bien hecha a un mueble que durará siglos. Y añadió: 'A los que me abucheaban en Stanford les dije: 'A vosotros sólo os interesa si una mesa la ha hecho una carpintera lesbiana, de origen mexicano y de ideas revolucionarias, pero os olvidáis de lo más importante: que tenga cuatro patas y esté bien construida'.
A la pregunta de que si cree que los lectores son una especie en extinción, Bloom resopló y dijo: 'Si miramos la enorme masa mundial, supuestamente compuesta por una población alfabetizada, tenemos que admitir que los lectores están en peligro de desaparición. Por otra parte, sin embargo, en los últimos ocho años he dedicado mucho tiempo a dar conferencias por Estados Unidos y por varios países europeos y he de confesar que he encontrado muchos lectores interesados. Entre ellos había blancos, negros, asiáticos, jóvenes, mayores, hombres, mujeres, doctores, abogados, hombres de negocios... En fin, personas de todo tipo. Me emocionó saber que hay gente que lee mucho. De mi último libro, publicado el pasado octubre en Estados Unidos, se ha hecho una primera edición de 200.000 ejemplares, lo que significa que hay muchos lectores interesados en lo que escribo. Hay países sin embargo, como el Reino Unido, donde la Escuela del Resentimiento es totalmente dominante. Las universidades de EE UU también están infectadas. Allí ya no se enseña literatura en serio. Pero es evidente que en el mundo hay cientos de miles de lectores solitarios que son muy valiosos. Esto me hace confiar en que la lectura no será destruida por culpa de la era de la información. Pienso, pues, que a veces subestimo la fortaleza de los lectores residuales'.
'Si los de Harry Potter son los libros más populares, tenemos un problema terrible'
Al hablar del fenómeno Internet, Bloom se mostró cauto. 'Si hablamos de un joven que ha recibido una buena formación, Internet puede ser una herramienta muy útil', afirmó. 'Me encanta que en Internet puedan encontrar todo tipo de información valiosa, pero el que acude a Internet sin haber sido previamente formado corre el riesgo de morir ahogado en un océano de información. Cuando leo sobre la red mundial de Internet no puedo evitar pensar en la imagen de una gran tela de araña que atrapa a los incautos'.
Al hilo de sus pensamientos y de sus lecturas recientes, Bloom se puso por sorpresa a hablar del fenómeno Harry Potter. 'Me leí Harry Potter y la piedra filosofal. ¡Qué mal escrito está! Está lleno de frases tópicas y de repeticiones. Francamente, me decepcionó mucho. Si los de Harry Potter son ahora los libros más populares en todo el mundo, tenemos un problema terrible'.
Ávido lector en distintas lenguas, al hablar de literatura catalana, Bloom destacó en especial seis nombres: Ramon Llull, Ausiàs March, J. V. Foix, Joan Perucho, Mercè Rodoreda y Salvador Espriu. 'Sé que ahora se considera que la fama de Espriu fue hinchada por motivos políticos', comenta, 'pero creo que él no escribió una poesía para salvar la lengua catalana. La suya es una poesía lírica en el aspecto más internacional, comparable a la de Celan, Valéry o Cernuda. El comité del Nobel ha cometido muchos pecados y uno de ellos fue el de no dar el premio a Salvador Espriu. Creo que se lo merecía'.
En lo concerniente al Nobel, Bloom también se extendió sobre Toni Morrison. 'Ella es una persona maravillosa que se ha proclamado feminista, afroamericana y marxista', dijo. 'Yo no sé en qué consiste ser marxista, pero sus tres últimos libros son una pura mierda. Antes escribía muy bien e incluso le dieron el Nobel, pero es que los criterios del comité del Nobel son escandalosos'.
Una España muy cambiada
Harold Bloom recordó ayer una visita a España en el invierno de 1958-1959. 'Yo iba a enseñar literatura en la Universidad de Jerusalén y, antes de viajar a Israel, mi mujer y yo decidimos hacer una visita a Madrid y Barcelona. La España que recuerdo de entonces era oscura y pobre. En Madrid me sorprendió el desprecio del régimen por la Universidad, y recuerdo que al llegar en tren a Barcelona encontramos la estación llena de policías y guardia civiles con ametralladoras. Ahora, por suerte, lo encuentro todo muy cambiado. Madrid ha resurgido de sus cenizas como el Ave Fénix y Barcelona parece una ciudad totalmente nueva'. Bloom abrió, con una intervención realizada por videoconferencia desde Barcelona, el Simposio Internacional sobre Luis Cernuda, que se desarrollo en la Residencia de Estudiantes de Madrid y en la Universidad de Sevilla. Bloom definió a Cernuda como 'un poeta sublime, que roza los límites de la literatura, fue el menos cristiano y el menos español de todos los poetas españoles', dijo.
En esa estancia de diez días en España, Bloom viajaro a Mallorca y a Valencia, donde participo en distintos actos. Despues regresaro a Barcelona para presentar su último libro, El futuro de la imaginación (Anagrama y, en catalán, Empúries). Tras confesar su admiración por el autor del Quijote, Harold Bloom señaló: 'Cervantes es la verdadera Biblia de España'. Posteriormente elogió a Borges e insistió en que Les històries naturals, de Joan Perucho, es un libro equiparable a las obras de Calvino, que no ha obtenido la atención internacional que se merece. Bloom habla en un tono cansado, pero vibra cuando el tema es la literatura, y saca sus afiladas armas en contra de la Escuela del Resentimiento. 'En las universidades anglosajonas se está enseñando una literatura mediocre, y los estudiantes que salen de allí también serán mediocres y transmitirán un saber mediocre'.

Michelin valora a la baja la gastronomía española



HOY
SE PUBLICA
LA GUÍA GASTRONÓMICA
MICHELIN DE 2008


jueves 22/11/2007


Sólo cinco estrellas más que el año pasado. Un nuevo chasco para la pujante restauración patria, que ve como otras potencias del buen comer son, comparativamente, mejor valoradas por la biblia oficiosa de la gastronomía internacional.

La guía roja de Michelin, la verdad, nunca ha sido demasiado generosa con Espana. Y en la 36 entrega de la misma, que sale a la venta este jueves 22, la tacañería de sus anónimos inspectores sigue siendo proverbial.

Efectivamente, en la edición 2008 dedicada a España y Portugal, la popular casa de neumáticos se mantiene en sus trece: de 2.090 restaurantes seleccionados, apenas 134 resultan agraciados con estrellas, símbolo por el cual la empresa francesa designa las "cocinas excepcionales que merecen el viaje" (3 estrellas), las "excelentes que justifican un rodeo" (2 estrellas) o las que la guía considera simplemente "muy buenas en su categoría" (1 estrella).

Una escuálida nómina de premiados si se compara con la generosidad de Michelin en otros países. Para muestra, un botón: en la inminente guía roja de Tokio (la primera que se consagra a la capital japonesa), se cuentan 150 locales estrellados: más que en toda la geografía española.

¿Pero no habíamos quedado en que Espana era el faro de la ultimísima revolución culinaria mundial? Pues no para estos señores, que se mantienen firmes en sus convicciones de que a la restauración pública en la piel de toro "le falta más regularidad y más rigor".

De acuerdo con eso, naciones como Francia (con 527), Italia e incluso Alemania triplican o doblan a los espanoles cómodamente en estrellas; no sólo en cantidad, sino en la calidad de las mismas.
Por ejemplo: sólo seis comedores españoles triestrellados (Akelarre, Arzak, Martin Berasategui, El Bulli, Can Fabes y Sant Pau), o sea, incluidos en el Olimpo del gourmetismo planetario, por nada menos que 26 galos u nueve germanos.

Los profesionales, aficionados y críticos peninsulares llevan años quejándose de esa racanería y se contentaban, en los últimos tiempos, al constatar que Michelin iba abriendo el grifo de las condecoraciones ascendiendo anualmente a algún maestro celtíbero a la primera división: en 2007, Subijana; en 2006, Carmen Ruscalleda. Pero el grifo parece haberse cerrado esta temporada.

Ningún tres estrellas nuevo en España
Atengámonos a las cifras. ¿Algún nuevo tres estrellas? Ninguno. Se rumoreaba la posibilidad de El Celler de Can Roca, pero parece que la mudanza de este templo gerundés hará esperar doce meses más su definitiva ascensión a los altares. ¿Algún local agraciado con el segundo macarrón (que es como llaman a estas medallas en Francia)? Sólo uno: el barcelonés Abac; sin duda merecido, pero podían haber sido más (Ca Sento, en Valencia; El Bohío, en Illescas; Casa Gerardo, en Prendes... por citar unos pocos).

¿Nuevos restaurantes estrellados? Catorce. A saber: Comerç 24 (Barcelona), Yayo Daporta (Cambados), Kokotxa (San Sebastián), Kursaal (San Sebastián), Arrop (gandía), Massana (Gerona), Azurmendi (Larrabetzu), Club Allard (Madrid), Calima (Marbella), Els Casals (Sagàs), Retiro da Costiña (santa Comba), Villena (Segovia), El Molino de Urdániz (Urdániz) y Ramiro's (Valladolid). ¿Estrellas suprimidas? Nueve, que son: Posada de la Casa del Abad (Ampudia), Aldebarán (Badajoz), Koldo Royo (Palma de Mallorca), Jean Luc Figueras (Barcelona), Gallery (Gijón), Carballeira (Lérida), Casa d’A Troya (Madrid), Mesana (Marbella) y Chez Víctor (Salamanca).

Sin entrar a valorar la oportunidad de la concesión o retirada de estas condecoraciones, los números cantan: si la guía roja 2008 le otorga a España 14 nuevos galardones pero le quita 9, sólo han ganado cinco en un año. O sea, que, si siguen a este ritmo (que parece que sí), van a tardar milenios en ponernos al nivel de otras presuntas potencias culinarias.

"Si alguno de nuestros doce inspectores no tiene claro que un local se merece una estrella, es muy probable que no se la demos", opina un portavoz de la firma. "La generosidad de otros países no debe de condicionarnos. Este es nuestro criterio y no se trata de una competición entre naciones. Quizá los inspectores de otros países puedan ser más chauvinistas, no lo sé. Lo cierto es que todos nos regimos por el mismo código", prosigue.

Mientras la patria de Adrià, de Arzak, de Madrid Fusión, del jamón Joselito y de otras glorias gastronómicas reverenciadas en todo el orbe sufre este nuevo baño de humildad (y ya van...), la empresa de neumáticos sigue ampliando su línea editorial de guías rojas.
Con 107 años de historia, cuenta hoy con 19 títulos que abarcan 22 países, entre los que destacan, por recientes, los volúmenes dedicados a Nueva York, San Francisco, Las Vegas, Los Ángeles y Tokio. En plena apuesta por el Nuevo Mundo, Michelin deja otra vez con ganas de más a España.

Tendran que consolarse con saber que uno de los nuevos triestrellados alemanes lleva por nombre Amador y su chef, Juan Amador, es de padres granadinos. Un discípulo confeso de esa rutilante nueva cocina española que deslumbra a todos, menos a los empleados de la compañía de Clermont-Ferrand.

Dietrich Schwanitz


«La literatura propicia la comunicación sin fronteras»
Tambien podria decirse que:
“La Cultura facilita la tolerancia, el entendimiento y la comunicación sin barreras”
El autor alemán Dietrich Schwanitz dejo un libro «brújula» sobre todo lo que hay que saber .Fue catalogado por unos como «un libro atrevido» que osa decir lo que es culto y lo que no; valorado por otros como una propuesta valiente y concreta para tiempos de confusión en el ámbito de la enseñanza, el libro del alemán Dietrich Schwanitz La cultura, todo lo que hay que saber lleva vendidos en todo el mundo más de un millón de ejemplares.

Hay crisis en la educación superior mundial, en la enseñanza. Muchas de las reflexiones que se encierran en La cultura parten de la experiencia alemana, pero se pueden aplicar a España, Mexico y a otros países europeos, donde el bajo nivel de formación es evidente.

«En el caso concreto de Alemania», señaló Schwanitz, «el sistema educativo está muy fragmentado, más después de la reunificación, y es necesario encontrar el modo de que los estudiantes puedan comunicarse y orientarse a través de unos conocimientos afines».

Fue precisamente esta apreciación, reforzada mientras impartía sus clases de Filología inglesa en la Universidad de Hamburgo, lo que llevó al autor a plantearse la necesidad de escribir esta guía cultural, esta especie de brújula que orienta al lector en distintos campos del saber: desde la Historia a la ciencia, pasando por la política, la literatura, el arte, la música...
Carácter divulgativo
Un libro, en fin, de carácter divulgativo, para todos los públicos, que debe ser tomado, como «un punto de partida para seguir estudiando e investigando en lo que más interese a cada cual».

Lo que da unidad a la entrega, lo que la dota de sentido, es que todas las lecturas recomendadas tienen que ver con la construcción de la época moderna, «con el desarrollo de los conceptos que en un momento dado cambiaron el mundo», afirma Schwanitz, quien lanza en el prólogo las siguientes preguntas: «¿Qué ha dicho Heidegger que no supiéramos ya?», «¿Dónde estaba el inconsciente antes de Freud?».

Cuestiones que encuentran respuesta en un libro que pretende ofrecer una visión global de la cultura europea, alentando a la reflexión.

«Tenemos que saber»,Tenemos que acercarnos a la literatura para apreciar los enigmas, el lado más íntimo de nuestra sociedad. Si conocemos a Don Quijote, a Hamlet, a Fausto, a tantos otros personajes de la literatura, podremos sentar bases de comunicación más allá de las fronteras nacionales».

La cultura ayuda al hombre a conocerse a sí mismo y a percibir los constantes cambios de la sociedad, se sostiene en este libro que puede ser criticado como cualquier obra que tienda a establecer canones del saber, pero uno de cuyos méritos radica en que anima al lector a luchar contra tanta información basura de carácter efímero y a reflexionar sobre el poder de los medios, sobre la necesidad de controlarlos.

Y todo eso sin olvidar su aspecto irónico, de juego, «algo fundamental», según Dietrich Schwanitz, para quien la solemnidad y la seriedad excesivas han hecho muy poco a favor de la cultura. En este sentido, el libro incluye un curioso capítulo en el que se hace repaso a todo aquello que no habría que saber: conocer con todo lujo de detalles los chismorreos y vidas de los personajes publicos, las historias del HOLA por ejemplo, o las incidencias de los reality-shows o concursos televisivos, «a no ser que se hable de ellos como parte de un estudio sobre los medios de comunicación de masas».

QUE ES SER CULTO? O Bildung. Dietrich Schwanitz


Con este texto el académico alemán confirma su amor al arte y la cultura, pero sobretodo al projimo.
Más que un canon y mejor que una ordenanza es la interpretación que de forma apastillada aplica el alemán Dietrich Schwanitz para ofrecer una guía de formación en su libro La cultura. El título del amplio volumen parece pretencioso y acaso demasiado ufano de sí mismo, pero la estructura comedida y el discurso con evidentes matices didácticos hacen entender muy pronto que el libro no es una enciclopedia sino una guía de lectura.

Ese carácter antidogmático es el que singulariza a Schwanitz, quien se ha manifestado públicamente, como ocurrió hace unos meses en España, en contra de apreciaciones culturales como las que propone Harold Bloom, a quien el alemán no considera propositivo sino impositivo.

El libro, está dividido por principio en dos amplios apartados: saber y poder. En Saber, el autor hace un repaso capitular como sigue: Historia de Europa, La literatura europea, Historia del arte, Historia de la música, Grandes filósofos, ideologías, teorías y concepciones científicas del mundo e Historia del debate sobre los sexos. En Poder, está el recuento de las ideas: La casa del lenguaje, El mundo del libro y de la escritura, Geografía política para la mujer y el hombre de mundo, Inteligencia, talento y creatividad, Lo que no habría que saber y La reflexión del saber.

Dietrich Schwanitz sabe ser lo mismo un tanto cuanto provocador que muy sereno. Provoca cuando en el capítulo a "Lo que no habría que saber" incluye en un apunte como el que sigue: "A los hombres, excepto a los intelectuales, les convendría ignorar ciertas cosas, sobre todo en materia de futbol. El que sea capaz de decir cómo jugó el Schalke frente al Borussia Dortmund en 1969, quién metió los goles y qué jugadores fueron sustituidos durante el partido, está demostrando ser un experto en futbol; pero es bastante más difícil que al mismo tiempo sea un conocedor de la obra tardía de Goethe, incluidos sus trabajos de morfología. No obstante, después de 1969 se consideró chic que los intelectuales tuviesen conocimientos de futbol, siempre que además se fuera marxista o al menos sociólogo y se buscara el contacto con las masas trabajadoras".

Y es sereno, cuando dice con enorme tino: "Toda ostentación, incluida la cultural, es absolutamente incompatible con el concepto de cultura. La fanfarronería lo único que delata es la ignorancia. La cultura no se ostenta, no es un campo en el que se busque el aplauso de los demás. Está totalmente prohibido demostrar la inferioridad del interlocutor sometiéndolo a una batería de preguntas; el esnobismo cultural es una prueba de incultura. La capacidad de comportarse civilizadamente forma parte de la cultura, cuyo verdadero objetivo es una comunicación libre de coacción".

Humanista, profesor al fin, la intención de este best-seller cultural (500 mil ejemplares vendidos tan sólo en Alemania) en voz de Schwanitz puede sintetizarse en esta expresión suya:
"La cultura es la forma en que espíritu, carne y civilización se convierten en persona y se reflejan en el espejo que son los demás".
Creo que no importa cuánto se lea, ni qué tan rápido. Lo cierto es que, en la actualidad es prácticamente imposible leer todo lo necesario para considerarse un hombre universal al estilo de Da Vinci.
Hay muy poca gente capaz, hoy en día, de tener un conocimiento amplio sobre las bases de la cultura occidental. Aún los eruditos deben discriminar mucha información y especializarse para poder conocer un tema a profundidad.

En esta sociedad de conocimiento fragmentario, este libro es un oasis en el desierto, una guía que enmarque algunas de las lecturas indispensables que se deben hacer, con un marco histórico, social, filosófico y, en general, cultural.

En conclusión, "La cultura" es un libro pensado para aquellos a quienes la vida no nos alcanza para leer todo lo que tendríamos que leer y nos permite tener una visión a ojo de pájaro, de cuáles son nuestros principales huecos culturales, para que, el lector ocupado seleccione mejor su próxima lectura, visita a museo o adquisición de material discográfico.
"La cultura" es nuestra Beatriz, en el infierno de las grandes librerías abarrotadas de basura "New Age".

Para mi gusto personal, tiene un defecto menor: está orientado a la cultura alemana y el autor ignora a los grandes escritores latinoamericanos modernos como Borges y García Márquez, sin embargo, no se puede, en un texto tan conciso, cubrir toda la gama cultural de los últimos 3,000 años.
Siempre recordaremos a Dietrich como un ser humano lleno de amor a la cultura y al ser humano.

Thursday, November 22, 2007

Doris Lessing, Premio Nobel de Literatura 2007





Estoy tan feliz!

Tuve tanto miedo de que fuera el DECREPITO DE VARGAS LLOSA el que se llevara el premio, pero afortunadamente no fue asi. Doris Lessing ya tiene en su poder el Nobel de Literatura, uno de los pocos premios que le faltaban en su laureado currículum.

En palabras del jurado encargado de otorgar el prestigioso galardón, la novelista británica encarna "la narradora épica de la experiencia femenina, quien con escepticismo, ardor y poder visionario ha sometido a escrutinio a una civilización dividida".

Lessing, que ya ganó el premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2001, se convierte ahora en la undécima mujer distinguida con el máximo galardón del mundo de las letras, que concede desde 1901 la academia sueca. La autora de El cuaderno dorado ha confesado estar "encantada" con este nuevo reconocimiento a su trayectoria literaria.

Ante la muchedumbre de periodistas que la abordaron al bajarse de un taxi junto a su casa londinense manifestó: "Llevamos ya treinta años con esto. He ganado todos lo premios de Europa, todos ellos. Me encanta ganarlos todos. Es una estupenda emoción".

Cadena de reacciones:

La editora de Lumen, Silvia Querini, que publicará a final de año la próxima novela de Doris Lessing, recién proclamada Nobel de Literatura, dijo tras conocerse el veredicto de la academia sueca que se trata de "una autora de culto, pero no de renombre". Es decir, no son sus escritos para las masas mediocres sino para las elites pensantes del planeta. Y que escritor honesto coherente y comprometido no suena con eso?

El escritor Jose María Guelbenzu considera a Doris Lessing una escritora "de primera línea" que merece el premio Nobel "por razones estrictamente literarias", pero lamenta que "se convirtiera en icono de feministas".

"Últimamente los escritos de Lessing tienen una extraña sabiduría", ha destacado el autor de El río de la luna.El líder de los poscomunistas alemanes, Gregor Gysi, festejó con vino espumoso la decisión de la academia sueca: "Una tía como Premio Nobel de Literatura, qué más se puede pedir, aparte de que sea yo mismo quien lo gane. Sólo que por qué iban a dármelo a mí...".

Doris Lessing estuvo casada entre 1944 y 1949 con el hermano de su padre, Gottfried Anton Nicolai Lessing, al que conoció cuando ingresó en el partido comunista.Sus traductores, Carlos Mayor y Dolors Gaillard, afirmaron que en las ediciones en español "no se pierde demasiado la esencia de su obra", gracias al estilo "sencillo y accesible" de la escritora galardonada recientemente con el Premio Nobel de Literatura.

La escritora hispano-uruguaya Cristina Peri Rossi afirmó que Doris Lessing es, junto con Simone de Beauvoir, "una de las mujeres más destacadas del Siglo XX", que si bien ha militado a través de su literatura en las causas más importantes, "después ha renegado de todas las ideologías!

Paralelamente a su militancia, desarrolla su carrera literaria, en la que se traslucen los múltiples compromisos contraídos con su realidad inmediata: la de los negros oprimidos y las mujeres sojuzgadas. En su extensa obra destacan títulos como Canta la hierba, El cuaderno dorado, o sus dos volúmenes autobiográficos, Dentro de mí y Un paseo por las nubes.

En 2007, ha publicado su última novela, The Cleft, en la que retrata una sociedad compuesta sólo por mujeres.

Su aportación personal a la literatura contemporánea le ha valido una amplia pléyade de premios. Sobresale el Príncipe de Asturias, entregado a la escritora británica en 2001. Con el Nobel cierra una sucesión de reconocimientos y galardones de los que se ha hecho merecedora gracias a su firme compromiso social y literario.

Mujeres de Nobel: Doris Lessing es dede hoy la undécima mujer que cuenta con el máximo galardón de las letras. Sus antecesoras fueron Selma Lagerloef (Suecia) en 1909; Grazia Deledda (Italia) en 1926; Sigrid Undset (Noruega) en 1928; Pearl Buck (Estados Unidos) en 1938; Gabriela Mistral (Chile) en 1945; Nelly Sachs (Alemania-Suecia) en 1966; Nadine Gordimer (África del Sur) en 1991; Toni Morrison (Estados Unidos) en 1993; Wislawa Symborska (Polonia), en 1996; y la austriaca Elfriede Jelinek galardonada en 2004.

Los últimos Nobel: El premio Nobel de Literatura se concede desde 1901. En las últimas ediciones han sido galardonados el turco Orhan Pamuk (2006), el británico Harold Pinter (2005), la austriaca Elfriede Jelinek (2004), el surafricano John M. Coetzee (2003), el húngaro Imre Kertész (2002), el británico nacido en Trinidad Naipaul (2001), el francés de origen chino Gao Xingjian (2000), el alemán Günter Grass (1999), el portugués José Saramago (1998), el italiano Dario Fo (1997), la polaca Wislawa Szymborska (1996), el irlandés Seamus Heaney (1995), el japonés Kenzaburo Oe (1994), la estadounidense Toni Morrison (1993), el caribeño Derek Walcott (1992), la surafricana Nadine Gordimer (1991) y el mexicano Octavio Paz (1990), último escritor en español galardonado con este Premio.

Solo pido que si en lo futuro vuelven a otorgar este premio a un escritor en espanol, no sea para pseudointelectuales conservadores y ultraderechistas como el Vargas LLosa o el frivolo y superfluo de Carlos Fuentes. Ojala mis peticiones sean cumplidas en el tiempo que me quede de vida!

Wednesday, November 21, 2007

Pierre Bourdieu


Pierre Bourdieu fue uno de los pensadores críticos más brillantes e influyentes de los últimos 30 años del siglo XX. Su trayectoria y su obra recuerdan -aunque él lo haya rechazado en vida- la producción de intelectuales franceses como Jean-Paul Sartre o Michel Foucault.

Hace 35 años que Pierre Bourdieu publicó su primer trabajo sobre los estudiantes y la cultura. Desde entonces, convencido de que la sociología ayuda a explicar el mundo, produjo una impresionante obra teórica y práctica, al tiempo que se involucró en todo tipo de luchas sociales a favor de la justicia. Aunque su libro Distinción. Una crítica social del gusto haya sido escogida por la Asociación Internacional de Sociología como una de las 10 obras más importantes de sociología en el siglo XX, otros trabajos suyos, como el del oficio del sociólogo, han gozado de gran popularidad.

Distanciado de la izquierda clásica y del marxismo neanderthal, el arsenal teórico que produjo, en mucho alimentado por multitud de estudios empíricos y por la imaginación, tiene enorme actualidad. Su crítica al fatalismo economicista y a la restauración neoconservadora, su diagnóstico de la mundialización no como una fatalidad económica sino como una política consciente y deliberada, su exhorto a restaurar la política más allá de los marcos nacionales, su reivindicador llamado -siguiendo a Ernest Bloch- de una utopía razonada, son herramientas indispensables en la reconstrucción de la izquierda.

Según Bourdieu, para ser sociólogo se requieren tres características imprescindibles: modestia, trabajo y simpatía por la gente. Ninguna de ellas fue ajena a él.

Sólo cabe esperar que su muerte permita difundir mas ampliamente su obra en nuestro país -pienso, por ejemplo, en el poco impacto que tuvo su diálogo con Günter Grass a comienzos de 1999 sobre la nueva gama de discursos necesarios para enfrentar la globalización neoliberal- más allá de los circuitos en los que tradicionalmente ha estado confinada. Que la difundan a un sector mas amplio de gente pensante, que desafortunadamente no tuvo ni tiene oportunidad de acudir a esos historicos encuentros y foros de intelectuales de tan alto nivel.